FERNANDO DE ÁGREDA
ecuerdo
a Faik Husein y el tiempo que compartimos: hacia 1969 llegó
a España desde su Nasiriyya natal. Había hecho estudios
de pntura y de grabado en el Instituto de Bellas Artes de Bagdad
donde se graduó en 1963. Fue uno de los fundadores del Grupo
de Innovadores, junto a Salim Al-Dabbag, Amir Al-Ubaidi y Ali Tálib.
Ya en Madrid completa sus estudios de grabado en la Escuela de Bellas
Artes , donde vivía tal como dijimos. Trabajó con
otros artistas españoles en el Taller Americano de Artes
inaugurado en Madrid en 1972 y participó en varias exposiciones:
Nueva York (1971), Florencia (1972 y California, así como
en la Galería Nacional de Arte Moderno de Bagdad…¡Qué
grandes figuras de las artes plásticas ha dado este país
- hoy tan lejano de aquella imagen - tales como Yawwad Salim (al
que dedicó un interesante ensayo el crítico de arte
y conocido escritor Yabra Ibrahim Yabra), Kadhem Haider, Shaker
Hassan Al-Said, Naziha Selim, y tantos otros!
¿Qué habrá sido de ellos y de sus obras? ¿Quién
recuerda la labor del Ministerio de Información iraquí
en la promoción de la cultura en todos sus ámbitos?
He encontrado algunos datos en el libro de Nizar Salim: Iraq contemporary
Art. Vol. I: Painting, bellamente editado en 1977 (el autor fue
consejero de Artes Plásticas del Ministerio de Información
iraquí).
Faik, hombre profundo y enamorado de su trabajo y de la literatura,
conectó enseguida con las actividades de los arabistas universitarios
que desde el Instituto Hispano-Árabe de Cultura, en el edificio
de la Escuela Diplomática, trataban de dar a conocer el mundo
de la literatura árabe contemporánea, principalmente.
Por eso su nombre y su obra aparecieron en portada de la revista
Almenara y quedaron como sello de la misma y de colecciones que
allí se publicaron: ese fue el caso de las antologías
dedicadas a las literaturas neoárabes. Iraq, su país,
fue el primer volumen (1973, con una segunda edición ampliada
en 1977) que dirigió Pedro Martínez Montávez,
el verdadero impulsor de aquel proyecto que tanto ayudaría
a animar los estudios y las traducciones posteriores; luego fue
Túnez y por último Marruecos (quedó el proyecto
de Siria)… 
Estas cosas, por sabidas, parecen casi olvidadas: en este año
2004, habría que recordar que se cumple el cincuentenario
de aquel Instituto Hispano-Árabe de Cultura que promovió
la difusión y las relaciones culturales entre nuestros mundos
Faik Husein era también inquieto y buscaba la expresión
de sus sentimientos en la poesía. Había publicado
poemas en las revistas literarias iraquíes y libanesas tiempo
antes; por eso valoramos aquel librito titulado Las escamas del
corazón, legado precioso que hoy volvemos a leer en homenaje
a su memoria. Se trata de los poemas escritos en español
que obtuvo el Premio Bienal de Poesía “Provincia de
León” en 1972. Fue publicado en la colección
“Provincia”, de la leonesa Institución “Fray
Bernardino de Sahagún” en 1973 impulsada por Antonio
Gamoneda, gran figura del panorama lírico en la actualidad
y que fue buen amigo suyo. “Supone este primer libro de Faik
Husein, se decía en la contraportada, un logrado intento
de restablecer el poder creacional de la palabra poética;
palabra unida, en este caso, a un irrefrenable vértigo existencial”…”Embellece
su abismo con una afirmación “mágica”
abarcadora de todos los contrarios: el horror y la belleza, la imposibilidad
y el amor, la patria como un resplandor materno, la fraternidad
con la muerte”…
Faik, nacido en 1944, nos ayudó a ilustrar aquellos cuadernos
que publicó la Casa Hispano-Árabe, otra institución
cultural desaparecida, que en un piso de la madrileña calle
de Miguel Ángel, 1, 3º) organizaba ( ¿te acuerdas
de su activo secretario y vicepresidente, creo, Máher Sulaymán,
palestino, enamorado de su añorada tierra, fallecido prematuramente
en este país donde crearía su nueva familia) conferencias
de tantos temas y animaba la colección “Arrayán”
que citábamos antes. Se publicaron catorce cuadernos por
lo menos, en diferentes colores, con preciosas traducciones de autores
tan representativos como Nizar Kabbani, Naguib Mahfuz , Fadwa Tuqán,
Daisy Al-Amir, Isa Al-Nauri, Bayati, Al-Ahwani y otros más,
vertidas por especialistas de la talla de Pedro Martínez,
Mahmud Sobh, Mª Jesús Viguera, Marcelino Villegas, José
Rodríguez Trobajo, Federico Arbós, Carmen Ruiz Bravo,
etc.
En la misma Casa Hispano-Árabe apareció en 1969 un
libro dedicado a los Poetas palestinos de resistencia que marcaría
un hito en el conocimiento de esta literatura comprometida. La selección,
traducción y notas fueron realizadas por dos figuras notables
de estos temas ya mencionadas: Pedro Martínez y Mahmud Sobh,
catedráticos ambos en la actualidad de las universidades
Autónoma y Complutense de Madrid respectivamente. La edición,
sencilla pero bonita, llevaba los dibujos de Faik, tan reveladores,
y reflejaban claramente el espíritu de resistencia de aquellos
versos.
Mi testimonio personal se refiere precisamente a uno de los números
de la citada colección “Arrayán”: en 1971
se publicó el volumen XI de la misma y estaba dedicado a
un joven escritot marroquí: ´Abd Al-Yabbar Al-Sahimi.
Se traducían algunos cuentos de su libro Lo posible de lo
imposible (Al-mumkin min al-mustahil) y fueron realizadas por Ábdallah
Jalaf y por mi. Faiq nos entregó tres dibujos tras facilitarle
la lectura de aquellos relatos. Su generosidad al responder a nuestra
petición, por pura amistad y afición a los temas literarios,
no puede dejar de reconocerse, especialmente hoy, en que le dedico
este recuerdo desde la distancia.
También conservo dos preciosas muestras de su arte inspiradas
en monedas andalusíes transformadas en composiciones caligráficas,
otra fuente de inspiración propia en la obra de Faik, que
admiran por su belleza ( recuerdo ahora también que uno de
sus óleos azules se conserva en el vestíbulo de la
Biblioteca Islámica “Félix Mª Pareja”
de la Agencia Española de Cooperación Internacional,
y antes figuró en la sede del Instituto Hispano-Árabe
de Cultura, en el edificio de la Escuela Diplomática)
DEDICADO A FAIK
(“Una canción contra la única canción…la
muerte”, palabras de Faik, 1973)
¿Quién me dará un pañuelo
para las lágrimas que brotan del corazón?
¿Quién escuchará el lamento
si apenas se oye mi voz?
La tristeza anega mi alma,
¿cómo cantaré esta canción?
Al fondo todo está oscuro
Cuándo llegará la esperanza
Que antes me habitó,
Ilusionado, libre de preocupación.
Lloraré tu ausencia Faik.
Cantaré el tiempo que compartimos
y entonces nos ilusionó.
Cuando caminábamos por la vida
Forjando la misma afición
Escribiste, Faik, aquellas escamas del corazón
Y hoy vuelvo a leerlas
Recordando tu imagen.
Adiós, Faik, te llevas una parte grande,
Algunas escamas de mi corazón
|