.NEDRA HAMMAMI*
n una novela histórica, la mezcla de la Historia y de la
ficción tiene como objetivo sembrar la duda en la Historia
oficial. En una novela histórica la mezcla de la Historia
y de la ficción nos lleva a preguntarnos: ¿Acaso esta
atracción bipolar no deja a la Historia perder su historicidad,
su lado verdadero siguiendo las reglas de la ficcionalización?
El uso de la Historia no quita a la literatura su riqueza artística,
como tampoco le quita la ficción a la Historia su lado documental
ni la niega por que el hecho de utilizar el material histórico
es una prueba de su existencia. Ambos se enriquecen para evolucionar.
En las páginas que siguen comenzaremos a estudiar tres novelas
históricas hispanoamericanas: "Juro que sabré
vengarme" de Miguel Holguín de la República Dominicana;
"El Virrey" de Ricardo Rosillo Melo, de Colombia; y "Crónica
del Descubrimiento", del uruguayo Alejandro Paternain. Cada
uno de los novelistas toma un período determinado de la Historia
para ficcionarlo y darle otra interpretación. Miguel Holguín-Veras
usa la Historia contemporánea de su país; Ricardo
Rosillo Melo, el siglo XVIII, y Alejandro Paternain parodia el siglo
XV.
¿Cómo se escribe la Historia en estas tres novelas?
y ¿Qué parte ocupa la ficción en cada novela
y qué parte ocupa la Historia?
Como vimos en el estudio de las novelas históricas "El
Virrey", "Juro que sabré vengarme" y "Crónica
del Descubrimiento", el narrador recurre a la mezcla de dos
mundos, uno histórico y el otro ficticio. Cada novelista
de los tres escribe la historia a su manera. La dosis histórica
es diferente en las tres novelas.
Estudiando esta mezcla hemos intentado sacar lo que es histórico
y separarlo de lo que es ficticio, la historia de la ficción.
LA DIMENSIÓN HISTÓRICA
Cada escritor de los tres ha elegido ciertos elementos históricos
para amueblar su novela. La elección en las tres novelas
va en orden descendiente de importancia, según las intenciones
del novelista. Las referencias históricas en las tres novelas
varían, de unos personajes históricos a unos acontecimientos
conocidos en el plan de Historia oficial.
La presencia de unos personajes históricos
De las tres novelas sobresale "Juro que sabré vengarme",
de Miguel Holguín-Veras por el uso de personajes históricos.
En efecto, esta novela se basa esencialmente sobre los tres personajes,
que van en el orden creciente de importancia histórica de
la joven Ozema Petit al dictador Trujillo pasando por el Mayor Ernesto
Pérez. Miguel Holguín-Veras elige unos personajes
reales que han existido de verdad en la historia dominicana. Trujillo
gobernó la República Dominicana y se dio a conocer
como uno de los dictadores más fuertes de Hispanoamérica.
Es un prototipo de dictador que convierte las instituciones en un
mero instrumento a su servicio.
Ernesto Péres también se conoció oficialmente,
además de por ser militar, por el secuestro que realizó.
El novelista nos presenta en la novela el decreto que lo destituyó
de sus funciones. Es una prueba de que este personaje existió
como militar y fue castigado por lo que hizo aunque no aparezca
el motivo exacto de su destitución. Otros personajes secundarios
pertenecen también a la historia militar o política
dominicana. El novelista dedicó o un capítulo entero
o una parte del capítulo a personajes como el General Remigio
Zayas o el Mayor Julio César Lora u otros. Se recurre en
la novela al uso de documentos como las fotos de algunos personajes
o el manifiesto lanzado por los golpistas del 23 de febrero de 1930.
Estos documentos, añadidos a la precisión del novelista
citando los nombres aparecen como pruebas de la veracidad de lo
narrado, constituyen una prueba de que estos personajes existieron
y forman parte de la Historia de la República Dominicana
y no sólo son personas personajes nacidos de la ficción
del escritor.
En las fotos notamos, por ejemplo, la presencia de dos de las fotos
de la boda de Trujillo, o sea, unas fotos que entran en la vida
privada del dictador. La presencia de estas fotos y de otras parecidas,
por un lado, dan al lector la impresión de que lo que se
está narrando sobre Trujillo es la verdad, y, por otro, el
lector siente confianza en lo que le cuenta el narrador, ya que
éste le presenta una parte de la Historia (las fotos). Otro
elemento a destacar con respecto a las fotos es el color. El hecho
de presentarlas en blanco y negro da siempre la ilusión de
que pertenecen al pasado, a la Historia.
Por su parte, en la novela del escritor colombiano Ricardo Rosillo
Melo notamos la presencia de unos personajes secundarios que pertenecen
a la Historia española como los Reyes sucesivos Carlos III
y Carlos IV. El narrador revela al final de la novela que el virrey,
el personaje principal de la novela, ha sido borrado de la Historia
por su pasividad con el pueblo americano, que quería que
se quedara. Este párrafo es un arma de doble filo, porque
el objetivo del narrador es convencer al lector de la veracidad
de lo que está narrando. A la vez, le sirve para justificar
la duda que puede tener éste de si Don Juan de Ciempozuelos
puede ser un elemento de la Historia americana o española,
lo cual lo lleva a presentar la explicación final, donde
se aclaran las dudas. En este sentido, la Historia y la ficción
tienden a confundirse uno en el otro, a desaparecer sus fronteras,
tornándolas más difusas.
Sin embargo, esta explicación que da seguridades a unos lectores,
puede hacer dudar a otros de la existencia real de este personaje,
ya que el narrador dice claramente que no estaba presente en los
libros de Historia, dando así más razones para dudar
e incluir a este personaje dentro de la ficción.
En lo que se refiere a la parodia de Alejandro Paternain, se puede
decir que en ella no existen personajes de índole histórica.
Acontecimientos y sucesos históricos
Dos hechos reales forman la acción de "Juro que sabré
vengarme": el secuestro de Ozema Petit por E. Péres
y la dictadura de Trujillo. Se relata el secuestro, incluyendo los
detalles desde el principio en el parque hasta el final, al devolver
Ozema a su familia. Y para demostrar que el hecho existió
realmente y que pertenece a la historia de Monte Cristi y a la de
los dominicanos, el novelista reproduce palabras pronunciadas por
el presidente Vázquez y puestas en un Decreto, mediante el
cual se ha destituido a Pérez "por observar conducta
impropia a un Oficial del Ejército" (p. 116). Nos precisa
los periódicos que escribieron defendiendo a Péres:
"La Opinión" de Santo Domingo y "La Información"
de Santiago de los Caballeros.
El novelista recoge este suceso e intenta reproducirlo con la mayor
precisión posible y apoya sus informaciones con pruebas para
que el lector crea más en lo que se cuenta.
La novela nos narra también la dictadura de Trujillo, y nos
detalla la vida política y militar de la República
Dominicana con una gran precisión que roza la realidad.
Citaremos algunos ejemplos, como los ascensos militares de Trujillo
(mencionados con fechas exactas y motivos que pueden ser falsos
y fruto de la imaginación del novelista), la corrupción
extravagante del dictador, la presencia de la Comisión Dawes
para controlarlo, la boda de Trujillo con Bienvenida, la ocupación
norteamericana de la República Dominicana (1916-1924), su
participación en el combate contra los "gavilleros",
la muerte del Mayor Lora y el asesinato de muchas personas "enemigas"
o en desacuerdo con Trujillo, la existencia de "la 42":
una cuadrilla integrada al parecer por miembros del Ejército.
Todas estas informaciones integradas a la novela refuerzan la precisión
con la que el novelista relata los acontecimientos (sobre todo los
nombres, las fechas y los campos a los cuales pertenecen estos nombres:
miembros de partidos políticos, militares, periodistas, víctimas...).
En el epílogo, aparecen más nombres de víctimas
de Trujillo y, en un caso, el narrador señala que el nombre
no es real (el amigo de Trujillo y su esposa). De esta manera, el
narrador confirma el uso de nombres reales y verdaderos en la novela,
y, cuando se trata de lo contrario, lo indica al lector.
Así, el lector puede entender que la distinción entre
la verdad y la ficción, entre lo histórico y lo ficticio,
es una tarea que el propio narrador realiza.
Lo que puede pertenecer a la historia de América o de España
en la novela de R. Rosilla Melo "El Virrey" son el escenario
y la vida social en ambos territorios de aquel siglo y también
las ideas nuevas que había en las colonias españolas.
Era un tiempo en el que la igualdad, la libertad y la autonomía
empezaban a florecer en algunos espíritus americanos. Eran
los criollos insatisfechos por la intolerancia y la injusticia que
empezaron a pensar en un cambio en América y fueron ellos
los que iniciaron la lucha.
El novelista coge esta referencia histórica y precisa la
importancia de las influencias extranjeras, como la Revolución
Francesa o los viajeros que traían libros tratando el tema
de la libertad y los derechos humanos, a las tierras colonizadas.
El novelista integra también a la novela unos detalles históricos
como la historia de Cartagena o de Santa Fé de Bogotá
o de unos edificios arquitectónicos.
También se alude a la guerra entre España y Francia,
y la alianza de ambos en una guerra contra Inglaterra. También
se narra la pérdida del poderío naval de España.
En "El Virrey" notamos mucho interés en contar
y describir las costumbres americanas (al principio de la novela
se describió la vida cortesana madrileña).
Se habla de comidas, de fiestas locales, de salidas de la Expedición
del Jardín Botánico, la educación de las chicas,
las profesiones y su grado de importancia... Se puede decir que
se trata de la historia social de aquellos pueblos y ciudades americanos
del siglo XVIII.
En "Crónica del Descubrimiento" no hay personajes
históricos y el acontecimiento que se cuenta es el descubrimiento
de España por los mitones, un pueblo desconocido por los
lectores y que no pertenece a la historia de ningún país,
o sea todo indica que es pura ficción. Pero, como lo anotamos
antes, la novela es una parodia donde el novelista coge un hecho
histórico, que pertenece al pasado oficial, para contarlo
al revés. Todo el mundo (si se puede confirmar) sabe que
el navegante Colón después de muchos esfuerzos consiguió
viajar y descubrir el Nuevo Mundo: América. En la novela,
igual que Colón, un navegante forastero llega a la tribu
de los mitones y convence a la preferida del Gran Cacique de que
le permita viajar a descubrir nuevas tierras (España) y como
confirmación de la veracidad del viaje mitón, el narrador
cuenta cómo los descubridores mitones al acercarse a las
tierras españolas, después de un largo viaje marítimo,
vieron unas embarcaciones gigantes que salían al descubrimiento
y a bordo de una iba el navegante Cristóbal Colón.
Así, el novelista confirma la versión oficial de la
historia y cuenta la otra parte "oculta" que es el descubrimiento
de España por los mitones americanos.
Yasubiré, el personaje que puede ser en este caso el autor
implícito de la novela, piensa que lo que estaban haciendo
(el viaje y luego el descubrimiento) formaba parte de la Historia,
que es única e irrepetible, y que permite al hombre ver su
origen y construir el futuro. Por eso había que transmitirla
a los hijos.
Otro elemento histórico aparece en la novela: la persecución
de los españoles a los moros y a los judíos en el
siglo XV.
Escenario y cronología
En las dos novelas de M. Holguín-Veras y de R. Rosillo Melo
se mencionan más o menos los sitios donde tiene lugar la
acción. En "Juro que sabré vengarme" se
precisa más el nombre de las ciudades y los pueblos.
En "El Virrey" se nombran calles y ciudades y monumentos
conocidos. Pero en "Crónica del Descubrimiento"
sólo se describe el sitio en general y se sobreentiende su
nombre actual. Así por ejemplo, la tierra de los mitones
representa América y Uropei, Europa. La novela de M. Holguín
Veras sobresale por encima de las otras dos por su precisión
cronológica. Las fechas reales coinciden frecuentemente con
la acción y los sucesos. Esta precisión espacio-temporal
da más ilusión al lector de leer algo verídico.
De este modo, el adjetivo histórico o verdadero no atañe
sólo al espacio o al ambiente general, sino que se generaliza
a todas las informaciones citadas.
En realidad, las tres novelas tienen unas ciertas relaciones con
la Historia. En "Juro que sabré vengarme", M. Holguín
utiliza una materia histórica con unos acontecimientos que
sucedieron de verdad; se puede decir que la novela tiene una relación
accional con la Historia. La novela de R. R. Melo se desarrolla
en la sociedad americana. Se cuentan las costumbres americanas y
las ideas revolucionarias que empezaron a florecer en aquellas tierras.
En una relación de pensamientos, de desarrollo y de reflexión
en la historia americana.
Al final, la obra de A. Paternain tiene una relación de intercambio.
Se parte de la Historia para volver a escribir otra historia. Se
puede preguntar el por qué de la elección de métodos
diferentes en utilizar la historia.
Objetivos
En "Juro que sabré Vengarme" se nota la opinión
del novelista sobre la dictadura. El escritor no necesita inventar
sucesos porque la realidad histórica es suficiente. La oscuridad
de la dictadura de Trujillo basta para escribir la novela. Es un
personaje que no inspira confianza ni simpatía con su comportamiento
y, por esto, basta con decirlo y transmitirlo. Se nota también
el objetivo didáctico de la novela al presentar la repugnante
dictadura a los lectores y comentar los sucesos narrados.
En "El Virrey" se intenta presentar la imagen de la presencia
española en el Nuevo Mundo. Una imagen equilibrada entre
el virrey intelectual que sabe gobernar y los oidores que no presentan
ningún avance.
En la novela de Paternain se elige cambiar la Historia o, mejor
dicho, reescribirla.
El novelista no desmiente totalmente la Historia oficial (al enseñar
a Colón saliendo de viaje para descubrir nuevas tierras)
sino da otra versión que da el mérito del Descubrimiento
al pueblo descubierto en la versión oficial. Los marginados,
que son los nativos americanos, salen a la luz y viajan hacia para
realizarlo. Para Yasubiré, ésta es la Historia, su
versión oficial. De este modo, se siembra la duda en la veracidad
de la Historia y se puede preguntar ¿Cuál es la verdadera
historia? ¿Habrá Historias o una sola Historia? Además,
el cronista que estaba apuntando la Historia, según Yasubiré,
se caracterizaba por la exageración y la subjetividad, y
por esto la deja para ofrecernos sus opiniones sobre lo que pasaba.
Así podemos preguntarnos si era verdad que la Historia se
escribió de este modo o no y hasta qué punto podríamos
fiarnos de ella.
Estos motivos animan al novelista a escribir o narrar la Historia
a través de un narrador omnisciente. Entonces, se puede decir
que no es una relación inocente con la Historia, y tampoco
es objetiva esta relación, aunque se intenta dar la ilusión
de su objetividad y su historicidad. Así, los tres novelistas
intentaron reescribir la Historia a través de la novela y
el arte.
*Extracto de la ponencia presentada por Nedra Hammani en el
I Encuentro de Jóvenes Investigadores Doctores Mediterráneos
(Madrid, julio 2002).
* Reproducción autorizada por Jamal Abdelkarim, Director
de las actividades Académicas de la Fundación del
Sur.
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