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Políticamente incorrecto
Impresiones desde Bagdad
por Jaime Barrientos*

P oco han cambiado las cosas desde que Shakespeare escribiera su Julio César haciendo que Marco Antonio se dirigiera al pueblo de Roma en sus honras fúnebres. Sadam Hussein es un monstruo, sí , pero Iraq estaba unido. Sadam era un asesino de kurdos, es cierto pero nadie habla de masacres sistemáticas que contra esta etnia han perpetrado los diferentes gobiernos turcos y supera en decenas de miles a los asesinos con gas por el déspota de Tikrit. Pero, claro, Turquía es un país amigo de Occidente. ¿Y Putin?: machaca a los chechenos sin que a nadie le importe ni nadie parece recordar ya el napalm quye que abrasó a millares de vietnamitas y a sus selvas.
Sadam Husseim se anexionó Kuwait pero nadie ha mirado el mapa de la zona ni ha estudiado la historia. Durante los cientos de años de pervivencia del imperio babilónico ese hoy corrupto emirato fue la salida natural al mar de los iraquíes y fue separado del resto del país con escuadra y cartabón por los técnicos de la British Petroleum y la Texaco Company cuando los ingleses descolonizaron la zona.
Sadam atenazaba con puño de hierro a su pueblo pero nadie habla de que la sanidad era gratuita en Iraq bajo su mandato, cosa que no ocurre en Estados Unidos. Tampoco nadie dice que el anterior gobierno abría una cuenta en un banco a cada niño nacido iraquí, que el Estado costeaba los estudios de los ciudadanos hasta terminar la carrera universitaria y que la jubilación podía lograrse tras quince años de trabajo... Después de la intervención de la Coalición, bandadas de niños huérfanos, alucinados por la inhalación de gasolina y disolventes, se juegan la vida mendigando entre los coches y centenares de ancianos y viudas se apostan en los cruces de las calles de las grandes ciudades implorando la caridad de los transeúntes.
El partido Baaz era tiránico pero en su constitución se decía que Iraq era un estado laico: Las mujeres podían llevar velo o no, conducir sus coches sin cortapisas y abrir cuentas en los bancos. ¿Sucede lo mismo en Omán, Bahrein, Qatar o en Arabia Saudí?: claro que no, pero esos países son amigos de Occidente...
Iraq sufrió doce años de embargo por incumplir una sola resolución de Naciones Unidas. Israel ha incumplido más de cuatrocientas resoluciones y recomendaciones de la ONU sin que a ningún país se le haya ocurrido bloquear sus cuentas. Dicen que Sadam tenía unas armas de destrucción masiva que no aparecen por parte alguna que se mira para otro lado cuando Estados Unidos mantiene sus silos de armamento nuclear en perfecto estado de revista. Los israelíes bombardearon en 1990 la fábrica donde el “ogro de Tikrit” construía un supercañón pero nada se dice de la unilateral Guerra de las Galaxias que Norteamérica puede desencadenar cuando le venga en gana, de las pruebas nucleares subterráneas del estado de Israel en el desierto de Negeb o de las pruebas atómicas de los franceses en Polinesia.
Sadam mantuvo una guerra de años contra el Irán de Homeini con armamento comprado a sus amigos occidentales pero entonces nadie cayó en la cuenta de que se estaba masacrando por miles a los chiíes con gas mostaza...
Las televisiones y los medios de comunicación occidentales llevan la cuenta al día de los soldados norteamericanos muertos desde que finalizó la guerra pero nadie se ha parado a hacer una lista completa de los policías, escudos humanos que protegen las instalaciones que albergan a las tropas USA, y de las víctimas civiles que caen abatidas por el fuego “amigo” de unos y otros...
La encarnación de todos los males se gastó centenares de millones de dólares en construir barrios completos para los desheredados de numerosos países árabes pero hoy sólo se recuerdan sus palacios, muchos menos de los que tiene, por ejemplo, en Marruecos o en el reino Unido sus respectivas familias reales o los príncipes saudíes en diversas partes del mundo...
Sadam utilizaba a su Guardia Pretoriana contra los iraquíes pero mantenía el control sobre sunníes (30%), cristianos (10%) y chiíes (60%). Hoy ese equilibrio se ha roto. Los ricos han huido de Iraq y la inseguridad y el miedo se han adueñado de la población. Los sunníes no quieren perder el control y los chiíes, amparados en su mayoría aspiran a dirigir el país. El fantasma de la guerra civil se cierne sobre Iraq pero George Bus proclama que el mundo es más seguro mientras las tropas acartonadas en esta parte del mundo se repliegan sobre sí mismas a la espera de que el vencedor de la más que segura contienda entre hermanos tenga que parlamentar con ellos. ¿Quién ganará?: Ay de los árabes si se alzan con el triunfo los chiíes. El eje del mundo islámico se desplazaría de los seguidores de la Sunna a la facción de los que proclaman que el Partido de Alí (trascripción literal de la palabra Shiat Alí, que ha dado origen al término shií, chií) es quien debe gobernar los destinos de los musulmanes al disponer entre Irán e Iraq de las tres cuatas partes de las reservas de petróleo del mundo. Los emiratos y principados del Golfo serían barridos de un plumazo acusados de servir a los intereses de Occidente y el siguiente paso sería acudir en socorro de los chiíes de Líbano. Israel viviría entonces una oleada de atentados sin parangón en su historia que podría poner fin incluso a la pervivencia de esta república teocrática. Y es que la principal característica de los seguidores de Alí es imitar el martirio de su hijo Hussein en la batalla de Kerbala, que supuso la ruptura, hace casi mil quinientos años, de la unidad de los musulmanes en dos facciones irreconciliables...
Marco Antonio dixit: “Julio César era un tirano y sin embargo...”

* Jaime Barrientos es periodista, especialista en mundo árabe, y ha visitado Iraq en 1993, 1997, 2000, 2003 y 2004.