Regresar a página principal



Regresar sumario 156

 
La lengua española en
Arabia Saudí

ALI IBRAHIM MENUFI *

E na barca de cultura latina en un mundo embarcado en lo anglosajón.

El español –como lengua, cultura y pueblo– dispone de una fuerza mágica para irradiarse en el mundo por sí solo y sin demasiado respaldo estatal tal como es el caso de los otros idiomas que pertenecen a la misma estirpe. Quizás sea este hecho uno de los múltiples frutos –posiblemente tardíos tal como estamos casi acostumbrados– de aquellos esfuerzos ejercidos, con entrega total, por los primeros españoles que descubrieron el nuevo mundo.
En el Mundo Árabe vemos como avanza la enseñanza y aprendizaje del español; Egipto y Marruecos son los dos casos más espectaculares al respecto. Las motivaciones son distintas; algunas de índole común (el legado andalusí, el turismo, los intercambios comerciales etc) y otros de orden particular (parte del reino alauita fue en su momento una colonia española, la cercanía geográfica etc).
Teniendo en cuenta el marco o motivaciones comunes anteriores se podría comprender el porqué de la creación de la primera facultad de idiomas y traducción en el seno de los países árabes que integran el Consejo de Cooperación del Golfo; es la Facultad de Idiomas y Traducción –Universidad Rey Saud– del Reino de Arabia Saudí. A las motivaciones anteriores se añaden otros objetivos –tal como se estipula en el preámbulo del folleto informativo sobre dicha institución académica– como son el allanar el camino del desarrollo económico, científico y cultural, facilitar la comunicación con los pueblos del planeta, estar más preparados para el servicio al Islam y de los musulmanes de diferentes idiomas etc.
La facultad fue creada en 1994. Previamente hubo una fase anterior comenzada cinco años antes de la fecha mencionada, que cuajó en lo que se denomina el Instituto de Idiomas.
La programación académica contempla la enseñanza de catorce idiomas (inglés, francés, español, ruso, alemán, italiano, persa, turco, hebreo, japonés y urdu aparte de otros dos idiomas africanos). Actualmente se imparte enseñanza de todos estos idiomas, excepto del urdu y de los idiomas africanos.
La facultad se estructura en dos departamentos: Departamento de Idiomas europeos (incluye los programas correspondientes a los primeros seis idiomas) e Idiomas Asiáticos (incluye el resto).
La carrera dura cinco años académicos, cada uno se compone de dos semestres. Hay que notar que los cinco años académicos se reparten en dos ciclos: el primero de tres años al final del cual se concede un diploma; el segundo de dos años más que al final de los cuales se concede el grado de licenciatura.
La formación de traductores es el objetivo de esta programación. De ahí podríamos distinguir dos fases cara a tal fin: la de la preparación lingüística (enseñanza del español en nuestro caso donde se parte del nivel elemental por la absoluta falta de su enseñanza en la escuela secundaria). En dicha fase se enseñan asignaturas como conversación, redacción, lectura, gramática... etc. En la segunda fase el objetivo es la enseñanza de la traducción e interpretación. Eso implica una necesaria aproximación a diferentes campos como la teoría de la traducción, la semántica, lingüística del texto, lecturas en la cultura de la lengua extranjera, la traducción en los diferentes campos técnico, científico y literario... aparte de la interpretación en sus diferentes modalidades.
Otro aspecto del contenido académico de este programa es la enseñanza de asignaturas correspondientes a la lengua materna y a la cultura y religión musulmana. De esta forma se intenta cumplir con los requisitos predicados por los teóricos de la traducción –tener una formación sólida en la lengua materna ... et – y paliar o mejorar el nivel modesto del alumnado en su lengua materna.

Dificultades

En un lugar donde el inglés reina y gana terreno cada vez más, sobre todo en el ámbito de la enseñanza preuniversitaria en sus diferentes fases, podríamos imaginar el tipo de dificultades que impide o casi cierra el camino a la enseñanza de otros idiomas uno de ellos es el español. Cuando se le pregunta a un alumno sobre el tipo de carrera que hace en el campo de humanidades –el español es nuestro caso- suele responder diciendo: estoy estudiando español. La reacción de su interlocutor –que suele ser de cultura media- es bastante sencilla donde se concreta en una pregunta bastante indicativa: sabiendo español ¿en qué vas a trabajar? Eso suscita una interrogación sobre varias cuestiones una de ellas de índole cultural, la cual consiste en la falta de información sobre la importancia del español, el número de países que lo hablan... etc.
La falta casi total de fondos bibliotecarios, material didáctico suficientemente adecuado y diversificado es una dificultad más añadida al respecto. En ese sentido se ve que el cuerpo docente –de varias nacionalidades, egipcia, marroquí, tunecina...etc, como es lógico- intenta por su cuenta y riesgo paliar esta “sequía” a base de sus fondos particulares. Sin embargo a veces se ve metido en situaciones críticas como la de la falta de suficiente material para elegir lo más adecuado para cada nivel. La librería más importante en la capital saudita dispone de cierto material procedente de editoriales norteamericanas, canadienses e inglesas que sacan unos títulos –la enseñanza del español- pensados para la auto-enseñanza y para un alumnado de origen anglosajón.
La contribución española e hispanoamericana brilla, sinceramente, por su ausencia: dificultades para la inauguración de un Centro Cervantes en esta ciudad, dificultades para conceder unas cuantas becas para los estudiantes de español, dificultades en el camino de facilitar material para paliar la falta de fondos. Es lamentable cuando uno del profesorado recorre a las embajadas de países de habla española –sobre todo la del Reino de España, y no encuentra más que periódicos usados por no decir sale con las manos vacías.
La creación de empleos íntimamente relacionados con el conocimiento del español está obligatoriamente relacionada con el aumento del estudiantado que desee aprender español. En este sentido hay un aspecto que corresponde a las autoridades sauditas como darles salida a estos graduados en diferentes administraciones del Estado (información, misiones diplomáticas, abrir el horizonte como la enseñanza de otros idiomas, aparte del inglés, en la escuela secundaria...etc). Otra que no es menos importante, correspondería a las misiones diplomáticas (España e Hispanoamérica) la cual consiste en mantener la correspondencia con las autoridades sauditas en español.

Estadísticas

En el marco de estas dificultades se está trabajando impartiendo clases, dando conferencias, orientando a un alumnado deseoso de abrirse unos nuevos horizontes. Se gradúan diplomados y licenciados donde la mayor parte de estos últimos fue destinado a trabajar de traductores en las representaciones diplomáticas sauditas en España y países hispanoamericanos.
El número total de diplomados y licenciados alcanza hasta el segundo semestre del curso 2002/03 ciento catorce (según estadísticas facilitadas por el jefe del secretariado de asuntos Estudiantiles).
En cuanto al número de alumnos registrados en el programa de la lengua española, alcanza en la actualidad 209 alumnos, éstos están repartidos entre los diez niveles, de forma desigual tal como es lo normal en estas carreras. El número mencionado aumentaría un poco más en el curso actual (2003/04) ya el nuevo listado de los matriculados alcanza cien alumnos.
En lo que corresponde a las horas lectivas el número total es diferente para diplomados y licenciados; para los primeros son 118 horas lectivas, de ellas 97 para asignaturas en la especialidad. El resto corresponde a asignaturas de carácter lingüístico –lengua árabe- y religioso. Los licenciados tienen que estudiar nada menos que 174 horas lectivas repartidas entre los diez semestres, de estas horas hay 136 para la especialidad.
Teniendo en cuenta que esta facultad es la primera de su clase en la zona del Golfo Arábigo es lógico que el cuerpo docente sea de origen extranjero. Desde luego la mayor parte procede de países árabes con cierta tradición en la materia, aparte de profesorado y lectores de diferentes países europeos y norteamericano. Desde luego no hay ningún lector español. Hubo, eso sí, en un momento determinado algún que otro lector hispanoamericano.
El número total del profesorado alcanza 174 profesores y profesoras porque ya se sabe que existen dos departamentos (inglés y francés) dedicados a las alumnas que estudian en un lugar diferente.
A modo de conclusión lo que se espera es que esta nueva andadura de la lengua española dé sus frutos en conquistar un nuevo espacio cultural bien preparado previamente por la herencia común, dar pasos decisivos en el camino de la comunicación entre los pueblos buscando lo que aproxima y contribuir en cultivar más semillas de compresión, entendimiento y bienestar.

*Profesor en Arabia Saudí