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Amor Vacio
Palabras huecas al oído
Suenan a caja cerrada.
El amor de tierra dolido
Del corazón sale su nada.
Muere la esperanza de vida
Y nace el rencor crecido.
La flor no abre su herida
La delata el hedor olido.
Primavera corta helada
Los ríos de rosa son
Sangre y tinta derramada
Por la bandera y el libretón.
La verdad de quien la escribe es
La puerta al mundo perdido.
La vida a quien la adora es
El premio del amor huido.
Ali Kassem
Silencio Ruidoso
Silencio ruidoso vergonzante
testigo del genocidio sigiloso
Voluntad de acero resistente
doblegada por el crimen coloso.
Tamaña matanza, no bastante.
El dolor ajeno, no doloso.
Derrumbe de latas sonante
por el monstruo de latas fogoso.
La infancia cegada errante
su destino y camino nudoso,
Llanuras mojadas de sangre
por el amor de tierra hermoso.
Refugiados de Gaza: Adelante,
Abrid el camino glorioso
Al futuro triunfante,
del país soberano victorioso.
Palestina libre pujante
del volcán ruge rocoso
el valor de un pueblo gigante
renace fuerte y poderoso.
Ali Kassem
«...»
Tempestad en furia
Y marea espumosa
Arrastran un velero verde
-sin estrella ni brújula-
hacia macabra isla
que surge de tiempos en luto,
donde los habitantes y momias
trazan sin cesar
círculos de magia.
Recitan elegías
Escritas con sangre infantil
En restos de sudarios
Queman inciensos
-olor de cadáver en descomposición-
para un dios vetusto
de fuego y espada.
En papiros amarillentos
Y lápidas de tumbas se lee:
“Aceptar, no razonar.
No profanar el círculo sagrado.
Renacer es un pecado.
Muera para siempre
En Paz”.
Mustafa Atcha Rahmani
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