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"Fahrenheit 9/11" , de Michael Moore, conmociona a EEUU

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REDACCIÓN

E l pasado 25 de junio, grandes multitudes se reunieron en la capital de EEUU, Washington, para asistir al estreno de la película-documental "Fahrenheit 9/11", del controvertido director Michael Moore. Muchos de los que acudieron a ver el documental lo hicieron para reafirmar su idea de que Bush debe ser derrotado en las elecciones del próximo mes de noviembre. Otros acudieron a los cines por simple curiosidad.
En todo caso, la película, que ha recaudado 28,7 millones de dólares en los tres primeros días de su proyección, podría convertirse en la revelación del año y en un éxito de taquilla sin precedentes. Su estreno ha tenido lugar en 868 cines norteamericanos al mismo tiempo. En la ciudad de Nueva York, la película supuso un récord absoluto de recaudación.

Triunfo en Cannes

Previamente a su estreno en EEUU, el documental de Moore había recibido ya un amplio reconocimiento internacional. Así, el pasado 22 de mayo, el jurado internacional del Festival de Cannes, encabezado por el director estadounidense Quentin Tarantino, otorgó la Palma de Oro al documental de Moore. Este último recibió una gran ovación de los presentes cuando recogió el premio. Ésta ha sido la primera vez en la historia del Festival de Cannes que la Palma de Oro ha sido concedida a un documental.
La película comienza con las elecciones presidenciales de noviembre de 2000, cuando Bush consigue la victoria frente al demócrata Al Gore, que se ve perjudicado por unas irregularidades ocurridas en el estado de Florida y sale derrotado, pese a haber obtenido más votos que Bush. En una de las escenas se ve a Al Gore reconociendo su derrota. En otra, a Bush reír nerviosamente tras saberse vencedor.
La película continúa más tarde con los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EEUU. La pantalla se oscurece entonces y se llena de algunos sonidos como explosiones, gritos de angustia, etc. Durante esa mañana y después de que uno de los asesores le informara que un segundo avión se había estrellado contra otra de las Torres Gemelas, Bush continuó sentado siete minutos en una escuela primaria de Florida leyendo el libro "Mi Cabrita Mascota" en una actitud de absoluta parálisis.Cartel de Farenheit 9/11
Más tarde, la acción se traslada a Iraq, donde una mujer aparece suplicando a Dios después de que la casa de su tío resultara destruida en un bombardeo de EEUU: "¿Qué han hecho?", se lamenta la mujer.
En otra emotiva escena, Lila Lipscombe of Flint, madre de un militar estadounidense muerto en Iraq, se deshace en lágrimas cuando habla de su hijo y de sus dudas acerca de las razones que existen detrás de la guerra de Iraq. Lila describe cómo había criticado en el pasado a los manifestantes contra la guerra por considerar que su actuación suponía una bofetada en los rostros de los soldados norteamericanos. Sin embargo, ahora ella se lamenta por la muerte de su hijo, cuya última carta contenía una crítica abierta a Bush: "Él nos trajo aquí para nada".
Moore acusa también en el documental a la Administración Bush de haber utilizado las alertas para sembrar el temor entre la población norteamericana y hacer que ésta apoyara la guerra de Iraq. Farenheit 9/11 revela asimismo que la decisión de invadir Iraq se tomó en una fecha tan temprana como la primavera de 2002.
La película muestra además las estrechas conexiones de tipo económico que hubo entre la familia Bush y el BinLaden Saudi Group, la mayor compañía de construcción de infraestructuras de Arabia Saudí. Dicha compañía, que pertenece a la familia de Osama Bin Laden, invirtió una cantidad estimada en unos 1.400 millones de dólares en empresas vinculadas a la familia Bush.

La derecha republicana arremete contra Moore

La expectación levantada por la película en EEUU ha llevado a que se creen en el país grupos a favor y en contra de ella. El propio director del filme, Michael Moore, ha expresado su esperanza de que su obra influya en las elecciones de noviembre de este año y sirva para derrotar a Bush.
Por su parte, la Administración Bush ha reaccionado, como era de prever, con una indisimulada irritación al estreno del documental, del que teme que produzca un considerable daño a la imagen de Bush en este año electoral. El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Dan Bartlett, manifestó que el contenido de la película era "escandalósamente falso". Los asesores de Bush han aconsejado a éste que conteste con comentarios graciosos o irónicos a cualquier pregunta que se le haga sobre la película. "Responder a la película sería darle demasiada credibilidad. Bush no va a entrar en un debate con ese directorcito", indicó uno de sus estrategas de la campaña.
En realidad, el equipo de campaña de Bush es consciente de que los ataques directos contra Moore o su película podrían tener un efecto boomerang y contribuir únicamente a darle aún más realce y publicidad. Es por esto que la oposición de la Administración Bush y la derecha republicana en general a la película ha tomado cauces mucho más sutiles. Moore, sin embargo, no cree que esa estrategia vaya a funcionar. "No hay nada que la Casa Blanca pueda hacer con respecto a este documental ahora. No van a ser capaces de ignorarlo, porque va a haber demasiadas discusiones sobre él".
Algunos medios de prensa de la derecha republicana, como el ultra Wall Street Journal, han lanzado duros ataques contra Fahrenheit 9/11 a la que acusan de falta de objetividad y de ser un panfleto propagandístico. En un duro editorial, el Wall Street Journal -que refleja en la actualidad los intereses de los neoconservadores y otros sectores militaristas del establishment norteamericano- llegó a manifestar, en un tono insultante, que "llamar documental a las teorías conspirativas dignas de la calle árabe que Moore difunde significa insultar a todos los auténticos documentalistas". Por su parte, Moore ha respondido a estas malintencionadas críticas señalando: "En un documental, la cuestión no es ser objetivo, sino exacto y veraz en lo que se dice".
Por otro lado, un grupo ultraderechista denominado Move America Forward ha comenzado una campaña de envío de cartas a los cines pidiéndoles que no proyecten la "horrible película antiamericana de Michael Moore". Sin embargo, hasta el momento los propietarios de los cines no han dado señales de que piensen ceder ante la campaña de dicho grupo, que mantiene fuertes vínculos con el Partido Republicano. De hecho, el líder del mismo es Howard Kallogian, un influyente miembro del Partido Republicano en California. El pasado año, el grupo presionó también con fuerza para que la CBS suspendiera la emisión de "The Reagans off", una miniserie muy crítica con el ex presidente Ronald Reagan.
Moore ha tenido también que afrontar además diversos obstáculos para la distribución del documental en EEUU. El grupo Disney, propietario de la compañía de distribución Miramax, obligó a ésta a echarse atrás de su previo compromiso de distribuir Fahrenheit 9/11, lo cual obligó a Moore a buscar un nuevo distribuidor. Al final, lo encontró en la Lions Gate Films, una empresa canadiense. No deja de ser significativo, como dato, que muchos documentales y películas de tendencia crítica tengan que ser distribuidos en EEUU precisamente por compañías de Canadá.
Otro claro de intento de sabotaje contra la película ha sido la decisión de la Motion Picture Association of America, el organismo otorga a las películas su clasificación de edad, de colocar una etiqueta R (adultos) a Fahrenheit 9/11, lo cual significa que no podrá ser vista por jóvenes menores de 17 años, a menos que vayan acompañados de un adulto. Esta decisión ha sido objeto de unánimes protestas de muchos medios liberales y progresistas, que han visto en ella un intento de censura encubierto. La etiqueta R se destina habitualmente a películas que contienen imágenes "violentas o perturbadoras" y un lenguaje obsceno. Por su parte, Tom Ortenberg, presidente de Lions Gate Films, calificó la decisión de "completamente injustificada".
Con respecto a esta decisión de la Motion Picture Association of America, Moore manifestó en una declaración que era "muy posible" que muchos adolescentes que tienen ahora 15 ó 16 años sean "reclutados para servir en Iraq en los próximos años". "Si ellos son lo suficientemente mayores para ser reclutados, participar en combates y arriesgar sus vidas, deberían tener ciertamente también el derecho a saber lo que está ocurriendo en Iraq".
Otro problema más que Moore podría también tener que afrontar es la denuncia de un influyente grupo republicano, Citizens United, a la Comisión de Elección Federal (FEC) para que prohíba la publicidad de la película en todos los medios de radio y televisión. Citizens United justificó su postura señalando que el documental de Moore era "pura propaganda política" y que, por tanto, la emisión de anuncios publicitarios sobre la misma violaría la ley electoral norteamericana, que prohíbe la utilización del dinero procedente de las corporaciones para publicar anuncios acerca de un candidato presidencial a partir de un período de 30 días anterior a la convención nacional de su partido.Michael Moore, en el momento de recibir la Palma de Oro del Festival de Cannes
De aprobar la FEC el requerimiento de Citizens United, la prohibición no se limitaría sólo a Fahrenheit 9/11, sino que podría afectar también a otros documentales como "Uncovered: The Whole Truth About the Iraq War" (Al descubierto: La completa verdad acerca de la guerra de Iraq), que tiene previsto su estreno en agosto, o a películas como "Silver City" de John Sayles, que critica también a la Administración Bush.
Consciente de los intentos que existen para silenciar la película, Moore ha contratado a profesionales en técnicas de marketing político y electoral para promocionarla. Uno de estos profesionales es Chris Lehane, que fuera asesor político de Al Gore y Wesley Clark.
Fahrenheit 9/11 ha tenido mucha mejor acogida, como era de esperar, entre los demócratas y los sectores liberales y progresistas norteamericanos. Así por ejemplo, el congresista Jay Inslee (Demócrata por Washington) la calificó de "fabulosa". El antiguo gobernador de Nueva York, Mario Cuomo, manifestó también que haría todo lo posible para promocionarla Por su parte, la organización liberal MoveOn.org ha anunciado ya que organizará debates sobre la película en todas las ciudades de EEUU y ha llamado a sus 2,2 millones de afiliados a llevar a sus amigos a ver el documental. Una declaración de la organización señalaba que Fahrentheit 9/11 era "un poderoso documental que deja al descubierto el cinismo y la codicia que se hallan detrás de la política belicista de Bush". MoveOn.org ha colocado asimismo en su sitio de Internet un trailer de la película con el fin de darle publicidad.
La película, sin embargo, no ahorra críticas a muchos líderes demócratas que se alinearon con Bush en la guerra de Iraq. En una de sus escenas se muestra, por ejemplo, al líder de la Minoría del Senado, Tom Dashcle (demócrata por Dakota del Sur), y al antiguo candidato presidencial, Richard Gephardt, mostrando en público su apoyo a la guerra.