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Dubai se consolida como centro financiero internacional

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REDACCIÓN

L os Emiratos Árabes Unidos aparecieron como nación independiente en 1971. Durante el siglo XIX y la mayor parte del XX, Gran Bretaña administró estos territorios a los que consideraba como protectorados del Imperio británico. Cuando los británicos finalmente procedieron a la descolonización de los mismos, el Foreign Office asumió que el nuevo estado que iba a surgir incluiría también a Qatar y Bahrein. Sin embargo, estos dos emiratos rehusaron unirse a los Emiratos Árabes Unidos y se convirtieron, a su vez, en estados independientes. Ras al-Jaimah también quiso independizarse, pero le faltaban los recursos y los apoyos internacionales suficientes para sobrevivir por su cuenta. Hoy, los Emiratos Árabes Unidos están compuestos por Abu Dhabi, Dubai, Sharyah, Ras al Jaimah, Fuyairah, Umm al-Qaiwan y Ayman.
El mayor de todos estos emiratos es el de Abu Dhabi, que cubre un área equivalente al 87% del total de la nación y produce el 90% de su petróleo y gas y el 60% del PIB. También es la sede del gobierno central del país. Sin embargo, en los últimos años ha empezado a brillar también con luz propia el Emirato de Dubai, que se ha convertido en uno de los principales centros financieros del Golfo Pérsico y de todo el mundo. Situado en un área de 3.900 kilómetros cuadrados, Dubai posee una población de un millón de habitantes, de los que el 80% son extranjeros. También residen allí numerosos empresarios libaneses, iraníes, indios y británicos. En cuanto a la mano de obra, ésta está compuesta fundamentalmente por pakistaníes e indios.El moderno hotel Bury al Arab, con forma de vela, situado en la costa de Dubai
El PIB de Dubai, que alcanzó los 17.000 millones de dólares en 2002, ha experimentado un crecimiento medio del 8% en los pasados años. A diferencia de otros estados de la zona, Dubai no ha basado este milagro económico en la exportación de petróleo. Aunque cuenta con algunas reservas limitadas de gas y petróleo, la contribución de las exportaciones de estos productos al PIB del país fue de sólo un 10% en 2000 y se espera que esta cifra caiga hasta el 1% en 2010. Por contra, sus exportaciones de productos no relacionados con el petróleo alcanzaron los 35.000 millones de dólares en 2002. Esta situación contrasta con la de Abu Dhabi, que se asienta sobre el cuarto mayor campo petrolífero del mundo y cuya economía está basada en las exportaciones de crudo.
Dubai ha estado utilizando, de hecho, los ingresos procedentes de sus exportaciones de petróleo para financiar el desarrollo de otros sectores de la economía, como el bancario y el del turismo. No hay que olvidar tampoco el sector industrial, que incluye importantes fábricas de productos químicos y farmacéuticos, así como de papel y caucho.
En lo que se refiere al sector bancario, éste ha venido desarrollándose notablemente en los últimos años, conforme a la condición de centro financiero internacional de Dubai. Este sector quedará completamente abierto a la actividad de los bancos extranjeros en 2005. En marzo de 2000, abrió asimismo sus puertas el Mercado Financiero de Dubai, la primera bolsa del Emirato.

Desarrollo del sector turístico

Las perspectivas de desarrollo del sector turístico son especialmente prometedoras, ya que existen 1.600 millones de personas en la región, que se encuentran a sólo dos horas de vuelo del Emirato. De hecho, el número de visitantes en el Emirato se ha incrementado notablemente en los pasados 10 años, especialmente en lo que se refiere a los turistas procedentes de Europa Occidental y otros estados del Golfo. Las autoridades de Dubai planean atraer a unos 10 millones de visitantes cada año a partir de 2010.
Hay que señalar también que muchos hombres de negocios y diplomáticos occidentales retirados han comenzado a instalarse en Dubai, que ofrece una mezcla deseable de prosperidad y seguridad, así como una notable belleza en lo que se refiere a sus parajes naturales.
Hace 30 años, Dubai no tenía nada relevante, excepto el Palacio del emir y la reputación de ser la capital del contrabando del Golfo Pérsico. En la actualidad, sin embargo, Dubai posee una notable infraestructura formada por 270 hoteles, 30 grandes centros comerciales y un moderno aeropuerto.
El Aeropuerto Internacional de Dubai, capaz de recibir a 60 millones de visitantes anuales, es, por su volumen de tráfico, el segundo en el mundo, después del de Tokio, y, según el Consejo Internacional de Aeropuertos, es también uno de los aeropuertos a nivel internacional, en los que la actividad de las compañías y el número de viajeros crecen más rápidamente. Al aeropuerto llegaron 16 millones de pasajeros en 2002 -un 18% de incremento con respecto al año anterior- y las autoridades esperan recibir a 30 millones cada año a partir de 2010. En este aeropuerto operan en la actualidad más de un centenar de líneas aéreas internacionales, entre ellas Emirates Airline, que unen Dubai con 150 ciudades de todo el mundo.
Emirates Airlines logró el pasado año, pese al temor al terrorismo y a la guerra de Iraq, un aumento de pasajeros del 25%, lo cual supuso un incremento de sus ingresos en un 75%. Emirates Airlines también convenció a varios hoteles de Dubai para que aplicaran tarifas muy bajas a los viajeros de largo recorrido que hacían escala en el Emirato. Esto hizo que muchos de estos viajeros decidieran pasar uno o dos días en Dubai cuando viajaban, por ejemplo, desde Europa a Australia. Dubai posee asimismo vuelos directos con las principales ciudades de EEUU, por lo que muchos norteamericanos hacen ahora escala en Dubai, en lugar de hacerlo en Europa, cuando se dirigen a otros puntos de la Península Arábiga o a numerosos destinos africanos o asiáticos.
A todo esto hay que añadir que Dubai posee el mayor puerto artificial del mundo en Yabal Ali. Alrededor de Yabal Ali se ha establecido una importante zona franca, donde se han instalado unas 900 compañías de 72 países, que se dedican a 60 actividades económicas diferentes, como la industria, los servicios o el comercio. A través de este puerto discurre una gran cantidad del tráfico comercial de los países del Golfo Pérsico, en especial con China, que ha multiplicado sus relaciones económicas con estos países en los últimos años.
Dubai cuenta también con el centro turístico de Hatta, una ciudad situada en una montaña, junto a un gran embalse. Desde Hatta es fácil acceder a las montañas que se encuentran en los alrededores y se extienden hacia el interior del territorio de Omán.

Proyectos urbanísticos

Otro punto que ha favorecido la llegada e instalación de numerosos extranjeros en el Emirato es la expansión de los proyectos de construcción de viviendas e infraestructuras que se ha venido produciendo en los últimos años. Cabe señalar que, a diferencia de lo que ocurre con otros países del Golfo, la adquisición de propiedades inmobiliarias por parte de extranjeros no está sujeta a restricciones en Dubai.Una vista nocturna de la ciudad de Dubai
En la actualidad, se está levantando en la ciudad de Dubai el edificio más alto del mundo. Otros rascacielos están también siendo construidos para albergar al mayor Centro Financiero Internacional de la región, que será superior en tamaño incluso a la City de Londres. En ellos, se alojarán algunos de los principales bancos del mundo y las sedes regionales de compañías multinacionales como AT&T, General Motors, Heinz, IBM, Shell, y Sony. Del mismo modo, existen planes para la creación del mayor parque temático del mundo, que tendrá el doble de tamaño de Disneylandia, en Florida. Otros proyectos innovadores son el de la Ciudad de Internet y la Ciudad de los Medios, que han logrado atraer respectivamente a docenas de compañías del sector de la informática -entre ellas Microsoft- y también a medios de comunicación árabes y extranjeros.
Además, se está construyendo una enorme isla artificial cerca de la playa de Yumairah, que albergará a 47 hoteles, uno de los cuales será submarino, y a varios miles de viviendas. El jugador del Real Madrid, David Beckham, ha sido uno de los primeros compradores de una de las 2.000 villas situadas en esa zona, que se vendieron en tan sólo una semana en el año 2003. Esta isla va a duplicar la extensión de la costa de Dubai, que cuenta tan sólo con 40 kilómetros.
A esta moderna infraestructura y a las leyes económicas muy favorables para las inversiones hay que sumar la estabilidad política del Emirato, donde no existe una oposición política organizada o una amenaza de invasión por parte de alguno de sus vecinos. Tampoco existe una deuda externa de importancia o problemas serios de tipo económico.
El nivel de la seguridad ciudadana en Dubai es asimismo muy elevado. Este hecho se ganó el reconocimiento de una delegación británica que visitó recientemente el Emirato. La delegación resaltó el hecho de que en lugares donde están establecidas un gran número de joyerías y tiendas que venden oro no existiera una presencia policial visible. "Ésta es, en realidad, una sociedad sana y estable", señaló la Baronesa Helena Kennedy, ex presidenta del British Council y uno de los miembros de dicha delegación.