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Personajes


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"Israel es el responsable del crecimiento del antisemitismo en el mundo". Estas declaraciones realizadas por el primer ministro turco, Tayyip Recep Erdogan, al grupo parlamentario de su fuerza política, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), han sido recibidas con irritación por el Ministerio de Exteriores israelí, pero han sido saludadas por su veracidad por numerosos comentaristas y políticos de todo el mundo.
Las declaraciones entre Turquía e Israel no pasan por su mejor momento, debido a las críticas de Erdogan y, más recientemente, del presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, al tratamiento que reciben los palestinos a manos del Ejército israelí. Erdogan ha calificado de "terrorismo de Estado" el asesinato por parte de Israel de algunos dirigentes palestinos, entre ellos el líder de Hamas, Ahmed Yassin, y ha señalado que la política israelí hace imposible el logro de un acuerdo de paz en Oriente Medio. "Mientras los palestinos están utilizando piedras como armas, vuestros helicópteros (israelíes) están haciendo llover bombas sobre la población palestina", manifestó Erdogan.



El líder libio, Muammar el Gadafi, se ha lamentado públicamente por el hecho de que el recientemente fallecido ex presidente norteamericano Ronald Reagan muriera sin ser sometido a juicio por haber ordenado los ataques realizados por la aviación estadounidense en 1986 contra las ciudades libias de Trípoli y Bengasi, que causaron la muerte a 37 civiles libios, entre ellos una hija del propio Gadafi. "Deseo expresar my profundo pesar porque Reagan haya muerto sin haber comparecido ante la Justicia por el crimen que cometió en 1986 contra el pueblo de Libia", señaló la agencia oficial libia JANA, citando a Gadafi, en un comunicado.
Gadafi no ha sido el único líder árabe en expresar sus críticas contra Reagan. El ministro de Cultura del Líbano, Gazi Aridi, manifestó que los años de Reagan marcaron el inicio de una "mala era" de la política estadounidense hacia Oriente Medio, que continúa hasta hoy. También recordó que Reagan apoyó la invasión israelí del Líbano en 1982, que no finalizó hasta 18 años más tarde, en mayo de 2000.
Aridi, que forma parte del Partido Socialista Progresista Druso, señaló asimismo que el destructor norteamericano New Jersey bombardeó diversas áreas de Beirut en 1983, incluyendo algunas que se hallaban bajo el control de su partido.



Tom Payne, único obispo anglicano que sirve en las Fuerzas Armadas de Australia y el único también que apoyó al gobierno australiano en su decisión de ir a la guerra contra Iraq, acaba de pedir públicamente perdón a Dios y a la población de Australia por su anterior postura y ha señalado que dicho conflicto no tuvo en realidad ninguna justificación, puesto que los pretextos que oficialmente se ofrecieron para justificar su lanzamiento -el hecho de que Iraq tenía armas de destrucción masiva o sus vínculos con Al Qaida- han demostrado ser falsos.
Payne ha manifestado ahora que la guerra de Iraq no fue "ni justa ni necesaria". También ha manifestado que "la calculada humillación de los prisioneros iraquíes en Abu Graib ha echado por tierra los intentos de la Administración Bush de presentar al Ejército de EEUU como una fuerza liberadora".
Las declaraciones de Payne han sido acogidas con estupefacción por el gobierno conservador de John Howard, que se ha visto también salpicado, al igual que los de Bush y Blair, por la exposición pública de las mentiras y falsedades que emplearon como excusas para la invasión de Iraq. Según diversas encuestas, la opinión pública australiana se muestra, en su mayor parte, en contra de la intervención de sus tropas en la ocupación de Iraq.