.REDACCIÓN
l pasado mes de junio saltó a los medios de comunicación
una noticia sorprendente. El reverendo coreano Sun Myung Moon, líder
de la Iglesia de la Unificación -una secta conocida internacionalmente-
y financiero con estrechos vínculos con la derecha republicana
de EEUU, incluyendo la familia Bush, se había coronado Mesías
en un edificio del Senado norteamericano. Moon es propietario de
varios periódicos, de numerosas empresas, de una gran parte
de la industria pesquera de EEUU y de grandes extensiones de terreno
en varios países del mundo
A la ceremonia, que tuvo lugar el pasado 23 de marzo, acudieron
unos 300 invitados y más de una docena de congresistas estadounidenses,
que habían sido invitados a la entrega de unos premios a
los “Embajadores de la Paz”, que otorga anualmente la
Federación Interreligiosa Internacional por la Paz Mundial,
una de las organizaciones vinculadas a la Iglesia de la Unificación
y al Reverendo Moon.
Durante el evento, Moon llevó a cabo una ceremonia de coronación
para él y su esposa Hak Ja Moon, la “Verdadera Madre”.
Después, y tras proclamarse Mesías, afirmó
que sus enseñanzas habían ayudado a Hitler y a Stalin
a “renacer como nuevas personas”.
Según el diario Washington Post, el congresista Danny Davis
(Demócrata por Illinois) llevaba puestos unos guantes blancos
con los que sujetaba una almohada en la que había una corona
que fue colocada sobre la cabeza de Moon. A continuación,
Moon pronunció un largo discurso en el que manifestó
que él había sido “enviado a la Tierra como
embajador de Dios... para salvar a los seis mil millones de habitantes
del planeta”. También señaló que “emperadores,
reyes y presidentes... han declarado a todos los que se encuentran
en el Cielo y la Tierra que el Reverendo Sun Myung Moon es el Salvador,
el Mesías, el Señor que ha retornado a este mundo
y el Verdadero Padre”.
Moon afirmó además que había hablado en el
mundo espiritual con todos los presidentes estadounidenses fallecidos
y con los fundadores de las grandes religiones. También manifestó
que “los fundadores de las cinco grandes religiones y los
dirigentes comunistas Marx y Lenin han encontrado fuerza en mis
enseñanzas, han cambiado sus planteamientos y han renacido
como nuevas personas”.
Los detalles de la ceremonia fueron desvelados por vez primera por
el escritor John Gorenfeld, que los publicó en el sitio Salon.com.
Como era de esperar, el escándalo fue mayúsculo. Muchos
de los congresistas que habían acudido al acto a apoyar a
Moon y sus aspiraciones vieron peligrar sus carreras y afirmaron
entonces que habían acudido al acto engañados. Algunos
congresistas republicanos como Roscoe Bartlett, de Maryland, manifestaron
que habían ido al evento para saludar al Washington Times,
un diario ultraconservador propiedad de Moon, que era coorganizador
del mismo. “No tenía ni idea de lo que iba a ocurrir”,
manifestó Barlett.
Por su parte, el diario Washington Times afirmó el pasado
1 de julio que el representante de Moon en EEUU, Chang Shik Yang,
había desmentido en una conferencia de prensa pronunciada
en el National Press Club que los congresistas hubieran sido llevados
al acto con argucias o engaños. Un sitio vinculado a la Iglesia
de la Unificación procedió, sin embargo, a retirar
un video tomado en el evento y que llevaba el título de “Corona
de la Paz”.
Algunos comentaristas norteamericanos han señalado, a este
respecto, que era imposible que los invitados ignoraran que detrás
del acto estaba Moon, pues es un hecho sabido que la Federación
y el Washington Times le pertenecen. Sin embargo, sí es probable
que muchos de los invitados desconocieran la intención de
Moon de coronarse como Mesías en aquel acto.
Vínculos con la familia Bush
Moon, de 85 años, fundó la Iglesia de la Unificación
en Corea en 1954 y en los años setenta se fue a vivir a EEUU.
Desde entonces ha sido una figura muy controvertida por su ideología
ultraderechista, por celebrar bodas en masa de forma un tanto dudosa
y por su condena a 18 meses de cárcel en 1982 por los delitos
de fraude fiscal y obstrucción a la justicia. En sus intentos
de ganar influencia y poder político en Washington, Moon
ha desarrollado una especial relación con la familia Bush.
El periódico Washington Times ha apoyado en las últimas
campañas electorales al ex presidente Bush y su hijo, el
actual inquilino de la Casa Blanca. El 19 de enero de 2001, un día
antes de que George W. Bush tomara posesión de su cargo de
presidente, la Fundación propietaria del diario organizó
un almuerzo para 1.700 líderes políticos, sociales
y religiosos, entre los que se encontraba el líder fundamentalista
evangélico Jerry Falwell, el actual fiscal general de EEUU,
John Ashcroft, y otros notorios representantes de la Derecha Cristiana.
Cinco años antes, el ex presidente George Bush padre fue,
a cambio de 10.000 dólares, el orador estrella en un banquete
organizado por Moon en Buenos Aires para celebrar la salida a la
luz de la publicación Tiempos del Mundo, vinculada a la secta.
“Muchos de mis amigos en Sudamérica no conocen el Washington
Times, pero han de saber que éste es una voz independiente”,
manifestó Bush. Más tarde, señaló que
dicho periódico “es un medio que, en mi opinión,
lleva algo de cordura a Washington DC”. Él añadió
que estaba seguro de que “Tiempos del Mundo” haría
lo mismo. Por su parte, la Agencia New York Press ha señalado
que después de que Bush calificara a Moon en ese viaje de
“un hombre con una visión”, el reverendo le había
obsequiado con una donación de un millón de dólares
para su biblioteca. Posteriormente, Bush viajó al vecino
Uruguay con Moon “para ayudarle a inaugurar un seminario en
la capital, Montevideo, donde 4.200 mujeres japonesas estudiarán
para difundir posteriormente la doctrina de la Iglesia de la Unificación
por América Latina”.
La Administración Bush parece también haber mostrado
algún interés hacia la propuesta de Moon para crear
dentro de Naciones Unidas un Consejo Interreligioso Internacional,
que estaría formado por representantes religiosos de todo
el mundo. Filipinas ha aceptado ya promover esta iniciativa de Moon
en la ONU. Durante un reciente encuentro celebrado entre Bush y
la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, ésta sugirió
que EEUU podría ser copatrocinador de la iniciativa. Según
algunos medios de prensa, Bush mostró un gran interés
hacia esta iniciativa y pidió a su consejera de Seguridad
Nacional, Condoleezza Rice, que la estudiara”. Mientras tanto,
Moon ha prometido contribuir con millonarias donaciones a la campaña
de reelección de Bush. |